I. Mantenimiento diario
Limpieza: Antes y después del funcionamiento, limpie los sensores, los instrumentos y las líneas de conexión con un paño húmedo limpio y suave para eliminar el polvo, las manchas de aceite, especialmente preste atención a las partes de instalación de los sensores.
Inspección de aspecto: Compruebe si hay daños, deformaciones o holguras. Si las piezas de conexión están sueltas, fíjelas; si los componentes están dañados, anótelos y ocúpese de ellos más adelante.
Pruebas de funcionamiento: Después de la puesta en marcha, compruebe funciones como la visualización del peso, la tara y la puesta a cero. Si se produce alguna anomalía, deje de utilizarlo inmediatamente y lleve a cabo la localización de averías.
II. Mantenimiento periódico
Calibración: Calibre los sensores con pesas patrón cada mes o trimestre. Registre los datos. Si el error supera el rango permitido, recalibre o póngase en contacto con el fabricante.
Inspección de la línea: Realice una inspección completa de las líneas de conexión cada seis meses. Mida el aislamiento y la resistencia. Sustituya oportunamente las líneas envejecidas y desgastadas.
Mantenimiento de instrumentos: Limpie periódicamente el polvo del interior del instrumento, compruebe los componentes electrónicos y realice una prueba de funcionamiento exhaustiva cada 1 ó 2 años.
III. Mantenimiento de casos especiales
Tras la operación en entornos hostiles: Tras el funcionamiento en entornos difíciles, como condiciones de alta temperatura y humedad, realice una inspección completa del sistema. Proteja los sensores, compruebe los conductos y seque los instrumentos si es necesario.
Después de la reparación de averías: Tras la localización de averías, céntrate en comprobar las piezas reparadas y realiza una prueba completa del sistema para asegurarte de que vuelve a funcionar con normalidad.